He encontrado que la libertad no se produce gracias al país donde uno vive, o el lugar donde uno está, no se produce por la libertad de expresión que pueda pregonar una sociedad; la verdadera libertad es la condición del alma que trae verdad, en la que el ser humano se encuentra consigo mismo, es como un espejo, en el que podemos vernos a cara descubierta quienes somos, es lo que muchos llaman encontrarnos a nosotros mismos.
El día de hoy he entendido algo más en mi vida de este proceso liberador y tiene que ver con el juzgar a los demás. Cómo puede esta acción condenar mi alma?
Es más fácil encontrar culpables que buscar la culpa en nosotros mismos, el hecho de aceptar una debilidad nos puede volver vulnerables y para algunas personas la vulnerabilidad es algo que no se pueden permitir, o no nos podemos permitir.
Vivimos en una sociedad que ha aprendido a través de los miles y millones de años que solamente el fuerte es el que sobrevive y para eso debemos eliminar de nuestras vidas esos signos que puedan ser cosiderados por el resto como debilidad.
Lo hacemos en nuestros trabajos, tenemos que demostrar que somos los mejores para subir de puesto y en ese camino es imprescindible ir mostrando la debilidad del resto y a nostros como los ganadores, como los machos alfa de la manada, porque luego de millones de años seguimos pensando que los más fuertes sobreviven.
Es así que encasillamos a los demás bajo términos que van desde lo físico hasta las conductas e inclusive inteligencia, nos mofamos de las debilidades, nos incomoda ver gente diferente.
En el país donde vivo, el Gobierno ha implementado un plan en el que obligan a las empresas a tener el 4% del total de la nómina conformado por personas discapacitadas, es increíble ver la incomodidad de la gente, el miedo que tienen a lo diferente y como les cuesta socializar con los débiles.
Antigüamente, aquellos que eran calificados como débiles eran asesinados en algunas sociedades, los que tenían defectos físicos o mentales estaban destinados a esto ya que tenerlos como parte de la comunidad podía volver a la comundiad vulnerable; debían ser fuertes, formar guerreros grandes y poderosos para conquistar a los demás pueblos y así garantizar su permanencia y crecimiento, lo contrario significaba el exterminio, así que sacrificar a unos pocos que iban a impedir esto era entendible.
Otras sociedades lo que hacían era confinarlos dentro de grupos pequeños y eran tratados no como seres humanos, como iguales.
Es increíble, pero ha pasado el tiempo y el ser humano sigue, o seguimos actuando igual, queriendo sobresalir aplastando a los demás.
Lo que no nos damos cuenta es que cuando actuamos de esta forma lo que estamos haciendo en nuestras almas es ir formando una cárcel, cada acción que realizamos para esconder nuestras debilidades forma en nosotros un barrote y de repente tenemos 90 años y vivimos bajo una jaula.
Nos jactamos de la libertad y pensamos que vivimos en libertad, pero alguna vez se han cuestionado cual es la libertad en la que viven? Es acaso libertad poder hacer lo que quieran? Realmente pueden hacer lo que quieran? La respuesta es muy simple, NO.
Vivimos enjaulados y nuestras almas cada día mueren presas de ideas y pensamientos que nos han impuesto o que nos hemos auto impuesto, vivimos presos de relaciones o de familias, de apariencias y de miedos, vivimos detrás de los barrotes y pensamos que esa es la felicidad, que es mejor estar así porque nos sentimos más seguros.
Recuerdo cuando sentí odio por primera vez, era más fácil sentir odio que amor? Claro que sí porque la culpa recaía en el otro.
Así mismo, me viene ahora a mi memoria como es más fácil culpar a los demás de mis fracasos, culpar a mi jefe de la desdicha que tengo en mis labores, culpar a mis padres por no haberme criado bien, de esa forma lo que hago es siempre ver las debilidades de los demás, pero nunca me enfrento a las mías propias.
Al final puedo llegar a tener 90 años y darme cuenta que toda mi seguridad es basura y que nunca he podido ser quien realmente soy, un ser humano, me he quedado en la etapa evolutiva de un primate o cualquier animal sobre este planeta, que busca por sobre todas las cosas sobrevivir.
Alguna vez pensaba que es lo que nos diferencia de los animales? La respuesta y no se si esté bien escrita, pero para mi, es la conciencia, la capacidad que tenemos de auto examinarmos, esa voz interna que en el fondo nos dice lo que tenemos o no tenemos que hacer.
Como hemos apagado en este último tiempo nuestra conciencia, cada día que pasa, siento que la mía está más callada de lo que quisiera, y no me refiero a hacerme un auto examen, un mea culpa buscando lo que la religión busca, buscar en nosotros culpable para hacer del dios que predican un poderoso salvador, y el nosotros gobernado por satanás o diablo (véase como nuevamente ponemos nuestras debilidades en manos de un tercero).
Me refiero a un auto examen, un encontrarnos a nosotros mismos y vernos frente a un espejo, a cara descubierta, tratando de ver si lo que somos nos gusta o no.... si con lo que somos estamos tranquilos y nuestra conciencia nos dará un okay.
Cuando veo que un ladrón es juzgado, entonces me digo, eso es realmente lo que quiero encontrar los culpables de una sociedad podrida, que se jacta cuando ve la televisión de la santidad y pone sobre ciertos grupos etiquetas?
Es curioso, porque muchos años leí la Biblia, pero creo que nunca entendí cual fue el mensaje principal, tantas veces en la misma Jesús dice que con la forma en la que juzgamos seremos juzgados y con la vara que medimos seremos medidos.
Entonces me pregunto, debería sentirme superior al resto? no debería ser mi vida diferente? y miren que interesante, he dejado de hablar de "nosotros" para pasar al "yo", eso significa que mientras escribo esto, de alguna formame estoy haciendo un auto examen de conciencia, he pasado de verme dentro de un grupo a verme a mi mismo.
Tal vez esto es lo que debo hacer, empezar a escribir desde ciertos procesos que los he considerado liberadores de mi alma y ciertos procesos que me han atado.
Y empezando por ahí, creo que el primer proceso liberador fue el amor. De pequeño me sentía feo, me veía atado por mi nariz y mis labios (odiaba mi nariz y mis labios), me sentía inferior que el resto, mi baja auto estima me hacía preso, para eso buscaba en cierta forma burlarme de los defectos de los demás, pero por alguna razón, el destino tal vez lo quizo así, tuve un defecto que no lo podía entender y que para la sociedad en esa época era imperdonable, el que a un niño le guste otro niño no era ni bien viesto, así que en seguida cuando los demás se dieron cuenta de que tenía este pequeño defecto, entonces empezó mi tortura, pues a cada momento, sea en deportes o dando una lección, el hecho de ser "marica" salía a relucir.
Ese defecto me arruinó la vida... al menos eso pensé en mis primeros años, quería ser diferente? si, claro que sí, no quería pertenecer a los débiles, así que empecé a buscar alguna solución y es entonces que encontré a la iglesia, aquí no era el único débil, habían más, desde ladrones, violadores, drogadictos, había muchos... todos ellos marginados por la sociedad, pero ojo, aquí tenían un espacio, entonces sentí que mi debilidad podía pasar desapercibida entre tantas debilidades.
Lastimosamente la religión se basa también en la debildiad, si no existiera la debilidad, las organizaciones religiosas desaparecerían, eso significa que éstas se alimentan del pecado, es una dicotomía bastante interesante, porque ellos o los dirigentes dicen que es lo que combaten, la debilidad del ser humano, sin embargo reconocen que esa debilidad está formando parte de cada uno y bueno ... hasta ahí ustedes me preguntarían Cuál es el problema de querer luchar contra la debilidad?
El problema viene cuando un grupo de personas se aprovechan de los pecados para ellos ser fuertes, y ahí viene mi pregunta, si no tuviéramos pecados necesitaríamos líderes? Dirigentes? curas, arzobispos, pastores, diáconos, ancianos, gurús, guías? Porque, cuando ellos predican hacen exactamente lo mismo, buscan las debilidades de los demás y tratan de esconder las suyas propias, se llaman a sí mismos mejores, siendo los que se encuentran afuera peores.
Nuestras debilidades y pecados son los que dan de comer a conventos y sus dirigentes.
Yo tengo tantas debilidades como cualquier otro, pero la biblia dice, que cuando soy débil, entonces soy fuerte, y es por eso que no puedo volver a esos lugares a los que alguna vez pertenecí, porque ellos odian la debilidad, pero yo en cambio la amo, porque para mi, es de la debilidad de donde aprendo.
Cómo podría aprender lo que es el amor si no he odiado? Cómo podría valorar la vida, si antes no intenté quitármela? mis debilidades en realidad no son debilidades si no fortalezas, que me ayudan a crecer, no me importa entonces si soy el mejor o el más guapo, lo que me importa es ser quien soy y vivir así aprendiendo cada día, solamente bajo una ley universal, no haciendo daño al prójimo y amándolo como me amaría yo mismo.
Entonces el primer paso sería que nos amemos? Así es, y a pesar de todo lo malo de la religión lo que si aprendí fue a amarme.
Pero qué es el amor?
Eso vendrá en una segunda entrega.
Y no voy a corregir pueda que existan palabras bien escribas o frases mal redactadas, pero es lo que siento y pienso, porque, porque tengo que ser esclavo de la redacción? (a alguien se le ocurrió como todos debemos escribir) porque para mi, si me entienden es lo que importa.
Que la fuerza les guíe siempre haciala verdad... y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.
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